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martes, 14 de febrero de 2012

LEY 26485

MARTES 14 DE FEBRERO DE 2012

La Ley 26.485 de “Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales”. La aprobación fue establecida a través de la Ley Nº 10.058, y publicada el martes 1º en el Boletín Oficial.

Esta herramienta legislativa, sancionada a nivel nacional en el año 2009, amplía el reconocimiento de la problemática de la violencia hacia las mujeres y niñas, especificando los tipos y modalidades, y garantizando el derecho a vivir una vida sin violencia.

De este modo, las provincias que han adherido encuentran en la Ley 26.485 un instrumento superador de las leyes provinciales de violencia contra las mujeres (destinadas a intervenir únicamente ante casos de violencia intrafamiliar) así como el compromiso de este Organismo para ejecutar acciones que cumplan con el objetivo de erradicar la violencia hacia las mujeres en todos los ámbitos.

martes, 7 de febrero de 2012

FUNDACIÓN VOLVER A EMPEZAR





jueves, 26 de enero de 2012

pagina12 - La mujer, las mujeres, los varones












jueves 26 de enero de 2012

PSICOLOGIA › PARA UNA HISTORIA DE LOS ESTUDIOS DE GENERO

La autora propone una revisión histórica de los estudios de género que, hoy por hoy, “han permeado el campo cultural de un modo que excede largamente el ámbito académico. Los organismos internacionales y las políticas de los Estados se han visto atravesados por la potencia de esta perspectiva, generando transformaciones normativas y prácticas de enorme relevancia”.

Por Irene Meler *

http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gifLos estudios inspirados en teorías feministas se constituyeron inicialmente en el mundo occidental como Estudios de la Mujer o Estudios de las Mujeres. Su propósito consistió en generar y difundir discursos elaborados por las nuevas actoras sociales –mujeres recientemente insertas en las instituciones universitarias– sobre su propia condición social y subjetiva. Este campo, que se unificó de modo ilusorio bajo la denominación universalista de “La Mujer”, pronto debió dar espacio a la perspectiva de las científicas sociales, quienes advirtieron la diversidad existente al interior del colectivo femenino en función de otras variables, tales como la etnia, el sector social, la edad y la orientación sexual.

El campo interdisciplinario pasó entonces a denominarse Estudios de las Mujeres. Estos, generados en el contexto de teorías críticas, lejos de concebir al colectivo humano como funcionalmente armónico, advirtieron su carácter conflictivo. El campo social está atravesado por conflictos sectoriales pero, hasta los años de 1960, la situación opresiva considerada como fundante, cronológica y lógicamente, o sea la dominación social masculina (Bourdieu, 2000), permaneció naturalizada y, por lo tanto, invisible. La tarea intelectual y política de las académicas que desarrollamos este enfoque –que en la Argentina comenzó en los años ’70– consistió en una labor de desnaturalización. Esta tarea deconstructiva de los discursos de las disciplinas sociales y humanas permitió transformar las percepciones convalidadas acerca de las mujeres y de los varones. La perspectiva vigente hasta ese momento los había considerado como parte de la bipartición natural de la especie, pero a partir de entonces fueron estudiados como colectivos sociales cuyos intereses pueden entrar en pugna.

Esta no fue una buena nueva para muchos, ya que develó la subordinación de las mujeres que subyacía bajo la mistificación del amor heterosexual conyugal. Las teóricas del conflicto cuyo pensamiento nos nutrió provinieron de los países desarrollados, principalmente Estados Unidos, Francia e Italia (De Beauvoir, 1957; Millett, 1970; Firestone, 1970; Chodorow, 1984; Irigaray, 1974; entre otras). Ellas expresaron el malestar cultural padecido por las mujeres educadas, quienes debieron insertarse en un mundo público diseñado para los varones que no contemplaba sus particulares condiciones de existencia.

Quienes nos formamos en el campo del psicoanálisis desarrollamos nuestra indagación sobre aquellos aspectos de la subjetividad femenina que se han plasmado al interior del sistema sexogénero (Rubin, 1975) y por lo mismo, llevan las improntas de la subordinación. Se puso de manifiesto el proceso de pasivización de la sexualidad femenina (Fernández, 1993), se describió el surgimiento de nuevos deseos en las mujeres contemporáneas, el deseo de saber y el deseo de poder (Burin, 1987), se analizó de modo crítico el discurso freudiano y, en términos generales, el discurso psicoanalítico (Meler, 1987, 1992). Estas indagaciones implicaron diversos niveles de análisis y abarcaron, desde un abordaje crítico de las representaciones colectivas acerca de la feminidad y de la masculinidad, hasta estudios clínicos que tomaron como objeto las subjetividades de quienes nos consultan.

Nuestra producción inicial no se diferenció demasiado de la perspectiva de las autoras norteamericanas y europeas, debido a nuestra pertenencia a sectores sociales educados y modernizados cuyas condiciones de existencia se asemejan a las de las mujeres que viven en los países desarrollados. La realización de investigaciones locales va permitiendo buscar, más que encontrar, una perspectiva que aporte la riqueza específica de nuestra situación en América latina.

Es necesario destacar que la perspectiva de los estudios de las mujeres ha permeado el campo cultural de un modo que excede largamente el ámbito académico. Los organismos internacionales y las políticas de los Estados se han visto atravesados por la potencia de esta perspectiva, generando transformaciones normativas y prácticas de enorme relevancia. Esto no impide que la condición femenina continúe siendo subalterna en gran parte de nuestro planeta, pero al menos ha cuestionado de modo radical la legitimidad de esta situación.

Poco a poco, se fue corriendo el foco desde la experiencia femenina hacia las relaciones entre los géneros. Cada cual, en su particular abordaje y estilo personal, fue tomando como unidad de análisis, más que a las mujeres o a los varones, el espacio virtual existente entre ellos. Esto se corresponde con la influencia teórica del enfoque intersubjetivo en psicoanálisis. Esta perspectiva fue desarrollada en Estados Unidos sobre todo por Jessica Benjamin (1996 y 1997), pero encuentra interlocución en Europa a través de autores como Jean Laplanche y René Kaës (1996). Si bien ellos no han incorporado un enfoque feminista, Laplanche (1988, 1993, 2001) efectuó referencias a la perspectiva de género, intentando proponer aportes personales a este campo.

“La Mujer”, el objeto inicial de este campo, fue estudiada desde una revisión del psicoanálisis intrasubjetivo a partir de la perspectiva crítica informada por el feminismo. En cambio, “Las mujeres”, un objeto construido merced a los aportes de los estudios sociales, implicó de modo necesario recortes con una decreciente pretensión de universalidad. Las realidades locales suscitaron un interés que permitió advertir la tensión existente entre tendencias persistentes y globalmente extendidas y situaciones específicas. A través del análisis de diversas situaciones, fue posible percibir los modos disímiles en que las relaciones de dominación se han hecho carne y construido psiquismo.

Para llegar a “Las relaciones de género” como objeto de análisis, fue preciso atravesar por “Los varones”, o sea por los estudios sobre la masculinidad, un campo generalmente cultivado por investigadores masculinos (Connell, 1995; Seidler, 1997; Kimmel, 1992; Gilmore, 1990; Volnovich, 2003, entre otros) pero donde las mujeres no hemos estado ausentes (Badinter, 1993, Burin y Meler, 2000). De hecho, muchos de quienes estudian la masculinidad suelen hacerlo a partir de las teorías feministas, o sea que este nuevo campo presenta una interesante inversión de la situación tradicional. Me refiero al hecho de que, tradicionalmente, las teóricas o investigadoras feministas abrevaron en las grandes teorías sociales o en las teorías sobre la subjetividad, que en su mayor parte eran androcéntricas, y las hicieron objeto de revisiones críticas. En cambio, los actuales estudios sobre la masculinidad se sustentan en teorías feministas, creadas y elaboradas sobre la experiencia femenina. Dado que este campo está experimentando un crecimiento alentador, corresponde recordar esta deuda simbólica, que no sólo invierte sino que subvierte las tradiciones intelectuales establecidas.

En esta caracterización histórica, no pretendo sugerir que cada paso represente una superación de los anteriores. Por el contrario, se trata de perspectivas que coexisten, se solapan y eventualmente se complementan. Hay quienes conservan la referencia a los estudios sobre mujeres junto al recurso al género como categoría para el análisis teórico. Otros u otras articulan psicoanálisis y feminismo pero reniegan del género en tanto consideran que es un concepto incompatible con la teoría psicoanalítica (Tubert, 2003). Este es un campo polifónico y atravesado por numerosos debates, donde, como es difícil de evitar en un país periférico, las lealtades a las tradiciones intelectuales norteamericana y europea se enfrentan de modos que convendría superar.

Sujetos excéntricos

A estos desarrollos enfocados en La Mujer, las mujeres, los varones y las relaciones de género se agregan otras voces, las de los sujetos excéntricos, aquellos que no se alinean de modo ordenado según establece el binarismo del sistema sexogénero aún vigente: los raros o queer.

Para captar el valor de los desarrollos realizados por lxs autores homosexuales, lesbianas, bisexuales, travestidos, transexuales e intersexuales, bastará recordar el concepto originado en la epistemología feminista que se denomina “conocimiento situado” (Fox Keller, 1991; Harding, 1996). Superando la ilusión positivista de obtener un conocimiento objetivo y de validez universal –generado por un sujeto neutro cuyas características personales no resultarían pertinentes a los fines cognitivos–, las posturas que enfatizan el carácter situado de todo saber reconocen la influencia inevitable que la particular condición de quien investiga tiene sobre sus indagaciones. Se ha criticado el supuesto de la vigencia de un punto de vista feminista porque alude a una imaginaria homogeneidad hipotéticamente existente entre las mujeres. Mi particular versión del punto de vista abre un abanico polifónico donde se reconoce y otorga legitimidad a diversos puntos de vista, aquellos que expresan la experiencia de las mujeres pobres, de las indígenas, de las universitarias, de los varones, de las mujeres sobre los varones, de las lesbianas, de los varones homosexuales, de los estados intersexuales, de los sujetos transexuales. Lo que resulta productivo es abrir conversaciones; la aspiración hacia la objetividad, que no debe ser absoluta pero tampoco quedar resignada, se nutre de ese diálogo fructífero.

Respecto de la comprensión de lo que clásicamente se ha denominado “trastornos de género” existe una fuerte lucha en pro de la despatologización de estas modalidades psicosexuales. Se ha planteado –superando una aspiración ilusoria hacia la homogeneidad– una alianza estratégica entre quienes desarrollamos inicialmente el campo de las relaciones de género y los estudios queer; sin duda existe un apoyo político, que no deja de ser crítico. Mi particular reflexión es que la corrección política no debe obturar la indagación interdisciplinaria sobre la diversidad de estructuraciones subjetivas de la identidad y del deseo erótico. Me resulta más productivo aceptar la sugerencia de sectores queer en cuanto a interrogar y cuestionar las heterosexualidades, en lugar de acotar la indagación a quienes se apartan de la heterosexualidad normativa.

Propongo explorar todas las condiciones subjetivas, en lugar de objetar algunas indagaciones por considerarlas discriminatorias. Pero, sin duda, encuentro de particular valor el alerta proveniente de los estudios queer acerca de cómo que el heterosexismo se infiltra, de modos muchas veces inadvertidos, en los estudios sobre género y sexualidad. La retórica brillante de Judith Butler (1993), una filósofa que trabaja también con las teorías psicoanalíticas, representa de modo muy destacado estos puntos de vista alternativos. Sin embargo, conviene contrastarla con la experiencia de aquellos psicoanalistas que tienen práctica clínica, para confrontar las visiones utópicas, necesarias como apertura hacia el futuro, con el conocimiento empírico sobre los sujetos actuales, subjetivados al interior del orden simbólico vigente. El construccionismo social que caracteriza el discurso de Butler es un recurso valioso para revisar las tendencias esencialistas y biologistas enquistadas en nuestro pensamiento. También deberíamos precavernos del deslizamiento hacia un idealismo discursivo, que considere al lenguaje como la única o principal instancia constructiva de la cultura y de las prácticas e instituciones sociales. Los arreglos culturales y las prácticas instituidas derivan de intereses materiales, e involucran a los cuerpos y las subjetividades. En este sentido, la obra de Beatriz Preciado (2002) intenta corregir este posible sesgo al tiempo que intensifica la radicalidad del repudio al sistema sexogénero vigente.

La experiencia de las mujeres que aspiran a desarrollar su autonomía para lograr situaciones de paridad, no es idéntica a la de los varones que padecen el imperativo viril de la masculinidad hegemónica y lo cuestionan desde posturas masculinas alternativas. También la condición queer, que abarca una gran diversidad a su interior, difiere de las antes caracterizadas. Cuando se articulan estas modalidades de sufrimiento psicosocial y de activismo político con el origen étnico de los sujetos, que ha sido teorizado por los pensadores decoloniales, con el período vital juvenil, con las características del proceso de envejecimiento o con la condición social de los sujetos estudiados, se abre el campo de problemas que Ana María Fernández propone denominar como Estudios Transdisciplinarios sobre la Subjetividad.

Bibliografía

Badinter, Elisabeth: (1993) XY la identidad masculina, Alianza.

Benjamin, Jessica: (1996) Los lazos de amor, Paidós; (1997) Sujetos iguales, objetos de amor, Paidós.

Bourdieu, Pierre: (2000) La dominación masculina, Anagrama.

Burin, Mabel, et. al: (1987) Estudios sobre la subjetividad femenina. Mujeres y salud mental, GEL.

Burin, Mabel y Meler, Irene: (2000) Varones. Género y subjetividad masculina, Paidós.

Butler, Judith: (1993) Bodies that Matter, Routledge.

Chodorow, Nancy: (1984) El ejercicio de la maternidad, Gedisa.

Connell, R.W.: (1995) Masculinities, Cornwall, Polity Press.

De Beauvoir, Simone: (1957) El segundo sexo, Leviatán.

Fernández, Ana María: (1993) La mujer de la ilusión, Paidós; (2007) Firestone, Shulamit: (1979) The Dialectic of Sex, The Women’s Press.

Fox Keller, Evelyn: (1991) Reflexiones sobre género y ciencia, Valencia, Edicions Alfons El Magananim.

Coria, Clara; Freixas, Anna y Covas, Susana (2005) Los cambios en la vida de las mujeres. Temores, mitos y estrategias, Paidós.

Gilmore, David: (1990) Manhood in the Making. Cultural Concepts of Masculinity, New Haven, Yale University Press.

Harding, Sandra: (1996) Ciencia y feminismo, Madrid, Morata.

Irigaray, Luce: (1974) Speculum. Espéculo de la otra mujer, Madrid, Saltés.

Kaës, René et al.: (1996) Transmisión de la vida psíquica entre generaciones, Buenos Aires, Amorrortu.

Kimmel, Michael: (1992) “La producción teórica sobre la masculinidad: nuevos aportes”, en Fin de siglo. Género y cambio civilizatorio, de Ana María Daskal (comp.) Santiago de Chile, Isis Internacional, Ediciones de las Mujeres Nº 17.

Laplanche, Jean: (1988) Castración, Simbolizaciones. Problemáticas II, Amorrortu; (1993) El extravío biologizante de la sexualidad en Freud, Amorrortu; (2001) Entre seducción e inspiración, el hombre, Amorrortu.

Meler, Irene: (1987) “Identidad de género y criterios de salud mental” en Estudios sobre la subjetividad femenina, de Mabel Burin et. al. (ob. cit.); (1992) “Otro diálogo entre psicoanálisis y feminismo” en Las mujeres en la imaginación colectiva, de Ana María Fernández (comp.) Buenos Aires, Paidós; (2001): “Proceso de envejecimiento. Implicancias en la identidad y en los vínculos”. Cátedra de la Tercera Edad y Vejez. Secretaría de Extensión Universitaria, Bs. As.

Millett, Kate: (1970) Sexual Politics, The University of Illinois Press.

Preciado, Beatriz: (2002) Manifiesto contrasexual Prácticas subversivas de identidad sexual, Madrid, Opera Prima,

Rubin, Gayle: (1975) “The traffic in women: Notes on the ‘political economy’ of sex”, en Reiter, Rayna (comp.) Towards an Anthropology of Women, Nueva York y Londres, Monthly Review Press.

Seidler, Víctor: (1997) Man Enough, London, Sage.

Tubert, Silvia: (2003) Del sexo al género. Los equívocos de un concepto, Cátedra.

Volnovich, Juan Carlos: (2003) Sí querida, Buenos Aires, Sudamericana.

* Coordinadora del Foro de Psicoanálisis y Género (APBA); directora del Curso Universitario de Actualización en Psicoanálisis y Género (APBA Y UK); codirectora de la Maestría en Estudios de Género (UCES). El texto pertenece a la ponencia presentada en las X Jornadas Internacionales de Psicoanálisis y Género “Género, Subjetividad y Política” (APBA), noviembre de 2011.

martes, 17 de enero de 2012

Cuando las Cabezas de las Mujeres se juntan alrededor “del fuego”




Cuando las Cabezas de las Mujeres se juntan alrededor “del fuego”


Simone Seija Paseyro
Uruguaya – 45 años
Alguien me dijo que no es casual…que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.
Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.
Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.
Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.
Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un exámen, o para cerrar una noche de cine. Las de “veníte el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.
El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.
Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.
Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.
Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.
Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.
Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.
Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.
Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.
Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.
Para todas las brasas de mi vida, las que arden desde hace tanto, y las que recién se suman al fogón.

viernes, 6 de enero de 2012

UN CRIMEN REVELA RESPONSABILIDADES SOCIALES, publicado en pagina 12


Argentina, viernes, 6 de enero de 2012

PSICOLOGIA › 

Todos los que matan a Matías

http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Andrea Homene *
A Matías Berardi lo asesinaron, el martes de la semana pasada, según dicen hasta el momento los investigadores, los miembros de una familia que lo habían secuestrado para pedir 500 pesos de rescate: atrocidad injustificable que merece la más enérgica condena. Pero no fueron sólo ellos quienes terminaron con la vida de este chico de 16 años. A Matías lo asesinaron los vecinos, que lo vieron correr desesperado pidiendo ayuda pero, como era perseguido por otras personas que gritaban que les había robado (luego se sabría que eran sus secuestradores), no intervinieron para asistirlo.
También lo asesinaron los periodistas que instalan en el imaginario del público la idea de que los jóvenes son los responsables de todos los problemas de inseguridad. El remisero que no dudó en huir cuando vio al joven acercarse a su automóvil con intenciones de abordarlo también lo asesinó.
Lo mataron además quienes vieron cómo Matías era finalmente interceptado por un automóvil, subido a golpes, y no hicieron nada para evitarlo. También lo mató la policía, que alertada “porque un menor intentó asaltar a un remisero y luego fue subido a un auto”, hizo un breve recorrido por el barrio y se retiró. A Matías lo mató la clase media, que construye bunkers rodeados por doble alambrado electrificado para subrayar las diferencias entre un adentro habitado por los buenos ciudadanos y un afuera infectado de “malvivientes”.
Matías murió por ser un adolescente. Cargó, por un instante breve y fatal de su vida, con el estigma que cargan miles de adolescentes como él, que continuamente son agredidos, despreciados, maltratados, humillados, por los buenos ciudadanos que pagan sus impuestos y que reclaman airadamente bajar la edad de imputabilidad, endurecer las condenas (como si ser un adolescente de clase baja sin futuro ni ilusiones no fuera condena suficiente), que no salgan nunca más de la cárcel.
Existe otro Matías. Lo conozco. Está cumpliendo una probation. No vive en un barrio privado, no juega rugby, no asiste a un colegio bilingüe. Es morocho. Todos los días sale a vender productos de limpieza por la calle. Y casi todos los días la policía lo para, lo obliga a ponerse contra la pared, le hace abrir las piernas, someterse a la requisa, abrir su mochila, dejar caer su mercadería, soportar que se la pateen y juntar lo que queda de ella sin decir una sola palabra, porque, al menor atisbo de protesta por el atropello, pueden llevarlo a la comisaría por “resistencia a la autoridad”. Cualquier conflicto le haría perder la probation y podría derivar en su detención. El sabe que no puede reaccionar ante el funcionario policial; no puede defender su derecho a querer darle un curso diferente a su vida, a ganar honestamente el sustento de su familia. Debe callar y juntar del piso su mercadería pisoteada.
Los que creyeron que el otro Matías era un ladrón consideraron justo que fuera perseguido por sus presuntas víctimas y empujado al interior de un auto. A nadie se le ocurrió que, aun cuando hubiera cometido un delito, debía ser protegido de la persecución justiciera. Es más, si hubiera sido un ladrón, y sus víctimas, como ha sucedido, hubieran hecho “justicia” por mano propia, el discurso social ante la muerte del chico hubiera sido muy diferente. Los homicidas hubieran sido considerados casi como héroes. Difícilmente se hubiera establecido su responsabilidad y en el caso de que fueran identificados, un buen abogado habría logrado probar el “estado de emoción violenta” y así la inimputabilidad.
El otro Matías trata de sobrevivir en un medio que le es hostil y, cuando le pregunto qué necesita, contesta: “Una vida nueva”. Con este Matías, intentamos aún reparar todo el daño que se le ha hecho; que pueda algún día ilusionarse, desear, imaginar una vida en la que pueda andar libremente por la calle, trabajar, ir a bailar, sin tener que agachar la cabeza cuando la mirada del otro le dirige desprecio y burla.
* Psicoanalista. Perito psicóloga en una defensoría oficial del conurbano bonaerense.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Cronograma de actividades del mes de Noviembre en Almirante Brown


Buenos Aires, Alte. Brown, viernes 18  de noviembre de 2011

Noviembre por la Igualdad de Oportunidades

Con el objetivo de visibilizar la problemática de la violencia y la desigualdad de género, les acercamos el cronograma de actividades que impulsa laSubsecretaría de Derechos Humanos e Igualdad de Oportunidades de Almirante Brown y el Consejo Municipal de las Mujeres de cara al 25 de noviembre, Día Internacional de Lucha Contra la Violencia hacia las Mujeres.
En el marco de la Mesa Local de Violencia de Almirante Brown, se organiza una serie de presentaciones de la obra teatral El Niño Paracaídas, que se encuentra recorriendo las distintas localidades del distrito. Para generar conciencia sobre el problema de la violencia de género se acordó la distribución de una cinta color morado con la consigna Cuando una mujer dice no, es no.
En tanto, desde la Dirección de Juventud, se realizará mañana viernes, un taller sobre Noviazgos Violentos, en el Club Almirante Brown. Además, el próximo miércoles tendrá lugar la culminación del taller sobre El Rol del Acompañante de la Víctima de Violencia que se viene desarrollando desde octubre. Esperamos que se sumen a participar para seguir construyendo una comunidad con igualdad de oportunidades.



Jueves 17/11
17.30
Presentación de obra de teatro por el  Día contra la Violencia hacia la Mujer
Polideportivo de Calzada
Viernes 18/11
9 a 13 hs
Taller sobre “Noviazgos Violentos”- Consejo Nacional de las Mujeres junto a Dirección de Juventud
Club Social y Deportivo Brown (Cerreti 868- Adrogué).
Viernes 18/11
17.30
Presentación de obra de teatro por el  Día contra la Violencia hacia la Mujer
Estación Lonchamps
Martes 22/11
17.30
Presentación de obra de teatro por el  Día contra la Violencia hacia la Mujer
Malvinas Argentinas
Miércoles 23/11
14 a 18 hs
Última jornada del taller de Género- “Rol del  Acompañante de la Víctima de Violencia”
Casa de la Cultura
Miércoles 23/11
17.30
Presentación de obra de teatro por el  Día contra la Violencia hacia la Mujer
Glew
Jueves 24/11
17.30
Presentación de obra de teatro por el  Día contra la Violencia hacia la Mujer
Plaza Luján- José Mármol
Viernes 25/11
17.30
Presentación de obra de teatro por el  Día contra la Violencia hacia la Mujer
Barrio Don Orione

lunes, 14 de noviembre de 2011

OBRA DE TEATRO: "NIÑO PARACAÍDAS" EN BURZACO


 Estimadas/os compañeras/os:

La Subsecretaría de DD HH e Igualdad de Oportunidades de Almirante Brown junto al Consejo Municipal de las Mujeres de Alte. Brown, 
 tiene el agrado de invitarlas/os  a participar  en el "Mes de la Prevención contra la Violencia de Género" 
del espectáculo "NIÑO PARACAÍDAS". Comedia - una crítica sobre el maltrato infantil,  
provocadora, polémica, divertida, ácida; obra que nos invita reflexionar ¿sirve repetir la historia? .
 Actores : Agustina Otermin Bardelli, Sebastian Baccaro,  Sebastian Zignego
la cita es en la calle Roca y 9 de Julio, en el playón de la  Estación de Burzaco , Almirante Brown, 
el Martes 15 de Noviembre de 2011  a las 17,30 hs..
Las/los esperamos para seguir informándonos y organizándonos en la construcción 
de una comunidad con igualdad de oportunidades.


María Rosa Martínez
Subsecretaría de DDHH e Igualdad de Oportunidades
Gobierno Municipal de Almirante Brown
Telef. 4294 7844 

viernes, 11 de noviembre de 2011

Carta que el padre de Cassandre, mujer asesinada en Salta ha escrito para convocarnos desde su dolor


Argentina, viernes 11 de noviembre de 2011

Comparto con ustedes la carta que el padre de Cassandre, mujer asesinada en Salta ha escrito para convocarnos desde su dolor 
Invito a que si nos conmovemos, organicemos como movernos para que el feminicidio no quede impune... ni el de Cassandre, ni ningun otro.
 
Gimena Fernández
 
 

Por Jean Jean-Michel Bouvier, padre de Cassandre
El viernes 15 de julio, en las alturas de Salta en el norte de Argentina, mi hija Cassandre fue golpeada, violada y asesinada de un disparo en el medio de la frente. En la morgue del hospital de Salta, sus grandes ojos negros helados de espanto pero plenos de trágica determinación, así como las numerosas marcas del desencadenamiento de las violencias padecidas por su cuerpo, nos petrificaron de horror al padre, la madre, el hermano y la hermana llegados hasta allí para honrar por última vez sus despojos y llevarla de regreso con nosotros a Francia.

Al día siguiente, se impuso en mí la idea de que el encadenamiento de actos cometidos primero contra su libertad de mujer y finalmente contra su vida merecía una calificación específica que tuviese las mismas consecuencias jurídicas que un crimen contra la humanidad. Al día siguiente, descubrí en la embajada de Francia en Buenos Aires el concepto de feminicidio, común al conjunto de América Latina. Había encontrado el estandarte del combate que habría enorgullecido a mi Cassandre.

Inscribir el crimen de feminicidio en el derecho penal de mi país es desde ahora el Grial de mis viejos días. El ser humano que golpea, viola y asesina a una mujer porque es mujer y dispone de un ascendente físico sobre ella será denunciado como un bárbaro y castigado al igual que quien comete un crimen contra la humanidad. Lo mismo sucederá con quienes cometan este crimen de forma colectiva.

Yo no soy nada sin el apoyo del conjunto de mujeres y hombres de buena voluntad y sin el de las organizaciones que militan por los derechos humanos y contra la violencia hecha a las mujeres. A Cassandre no le gustaban la injusticia y sus consecuencias: la pobreza, la relegación, la exclusión. Le gustaba buscar aquello que permitiese a las personas desfavorecidas salir de su condición. Le gustaba ser solidaria con todos los que sufren y actuar por ellos.

Espero de las autoridades ejecutivas y legislativas de mi país que afirmen la necesidad absoluta de garantizar cada vez más los derechos de las mujeres y particularmente su derecho a la libertad y al respeto de su integridad física. El 1º de septiembre, le solicité al presidente de la República que tomase la iniciativa en este sentido. Pronto me dirigiré al Senado y a la Asamblea Nacional. Durante la próxima elección presidencial, pediré a los candidatos que tomen posición sobre el tema. Llamaré a los electores a negar el voto a los candidatos que no se hayan comprometido explícitamente por la inclusión del crimen de feminicidio en el código penal.

La muerte de Cassandra y de Houria, su compañera de viaje, es ciertamente un "caso policial" y es comprensible que sea borrado. Pero las condiciones abominables de su asesinato son una negación de la mujer que merece un eco mediático constante para la protección de los seres vulnerables.

Para aliviar mi dolor, le pedí a Cristina Kirchner, presidente de la Argentina, la edificación de una estela conmemorativa en el sitio mismo en el cual Cassandre y Houria fueron negadas. Durante una estadía reciente en Francia, ella me dio garantías sobre este punto. En los sueños más locos, imagino esta estela como la ilustración de una amistad franco-argentina soldada contra el crimen de feminicidio. La imagino como la primera de una serie que formará una guirnalda alrededor de la Tierra para dar testimonio del combate incansable en defensa de la vida de las mujeres.

Gracias, Cassandre, por infundirme tu generosidad, tu entusiasmo y tu corazón. Houria y tú son, desde ahora, para vuestras familias, ángeles inseparables. Serán también heroínas para todas las mujeres argentinas y francesas. Formulo el deseo de que lo sean también para todos los hombres argentinos y franceses.

jueves, 10 de noviembre de 2011

La construcción popular como herramienta de protección


jueves 10 de noviembre de 2011


Jornada sobre violencia de género

Una  nueva jornada de trabajo y reflexión sobre la problemática de la violencia de género -de la que participaron unas 135 compañeras y compañeros- tuvo lugar ayer en la Casa de la Cultura de Almirante Brown, organizada por la Subsecretaría de Derechos Humanos e Igualdad de Oportunidades y el Consejo Municipal de las Mujeres.

En esta oportunidad el taller estuvo a cargo de las capacitadoras de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación Leticia Pelayos y Graciela Vargas, quienes luego de una introducción general que permitió el debate y la reflexión colectiva sobre la cuestión de género, abordaron los aspectos más relevantes de la Ley Nacional 26.485 para “Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que se desarrollen sus relaciones interpersonales”.

Se enmarcó a la violencia de género como una problemática social que involucra a mujeres como a varones, igualmente encerrados en  estereotipos y roles culturales a cumplir. Para analizarlo, se proyectaron algunas publicidades que los expresan.

La subsecretaria de Derechos Humanos e Igualdad de Oportunidades del Municipio de Almirante Brown, María Rosa Martínez, brindó palabras de bienvenida y celebró la creciente organización y el compromiso de los participantes en la construcción de una comunidad con igualdad de oportunidades y derechos para todos y todas. 

Los talleres sobre violencia de género y derechos de las mujeres se encuentran a cargo del equipo de capacitación de la Mesa Local de Violencia y Género, que integran la Comisaría de la Mujer, La Secretaría de Desarrollo Social, el área de Salud, Educación y la Subsecretaría de DD HH e Igualdad de Oportunidades de Almirante Brown.

Estos encuentros continuarán durante los dos miércoles próximos, en el horario de 14 a 16 hs. El próximo miércoles 16 de noviembre, el encuentro tendrá lugar la Asociación Médica de Almirante Brown ubicada en Macías 446 de la localidad de Adrogué; y tratará sobre "el Rol del acompañante a la victima de violencia" y la ley provincial de violencia de género.

sábado, 29 de octubre de 2011

Taller: "Continuación de Mujeres por más Mujeres contra la violencia de género y sus derechos"








Aproximadamente 100 (cien) compañeras/os presentes el  27 de octubre de 2011 en el horario de 14,00 hs a 16 hs., en la Casa de la Cultura de Almirante Brown, donde se llevó a cabo la “continuación del Taller de Mujeres por más mujeres contra la violencia de género y por sus derechos” en el marco del programa provincial “soluciones ya” del Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia de Buenos Aires; la continuación del mismo fue organizado por el Consejo Municipal de las Mujeres su presidenta la Sra. Ana Romero y la Subsecretaría de DD HH e igualdad de oportunidades con la Sra. María Rosa Martínez; en un ámbito ameno y comprometido decidieron comenzar a tomar capacitación que será dictada por la “Mesa local contra la Violencia de Género de Alte. Brown” en “el rol del acompañante de víctima de violencia y la tarea que desempeña la Comisaría de la Mujer y la Familia” para luego trabajar con la  temática.


A la culminación del Taller se realizó un emotivo homenaje por aniversario de la desaparición física del Presidente con mandato cumplido de la Nación Argentina Néstor Kirchner donde se pasó un video y se recitó un poema, con refecciones de los presentes y el compromiso del trabajo para el logro de una patria más libre, justa y soberana.